sábado, 17 de noviembre de 2012

COMO LOS VIEJOS ÁRBOLES

Acabo de acercar a mi madre a su casa. Hoy se ha venido a la manifestación y llevaba un "tute"de cuidado. Son 79 años  bastante bien llevados.

Suele ir a algunas, sobre todo a las que ella cree importantes, la de después del 23-F, la de los asesinatos de Tomás y Valiente o Miguel Ángel Blanco, la del No a la Guerra, la del 11-M, la de la Gran Marea Verde, alguna de las de las huelgas generales,...

Antes iba con mi padre. Ahora lo suele hacer con su hermana. Casi siempre me dice que ha estado, pero me reconoce que casi nunca se mete en las riadas de gente. Ella se acerca, está, observa y se muestra entre satisfecha y orgullosa por haber estado ahí. "Ésta sí que que ha estado bien, menuda marabunta de gente!" me dice. Siempre con una sonrisa que refleja la superación del reto de haberse atrevido a ir, porque aún conserva los rescoldos del miedo de "cuando todo esto estaba prohibido".

Hoy se ha venido con todos nosotros. Parece que ha considerado que la ocasión lo merecía. A menudo consideramos que las peleas que importan son las que se dan por el Futuro, aunque sea imperfecto, y aparcamos las tareas del Presente. Pero en ocasiones es el Pasado Continuo  por el que merece la pena luchar. Por el patrimonio social acumulado y por la memoria y testimonio de las personas que careciendo de casi todo en su infancia y juventud, nos legan un buen arsenal de herramientas de equidad y compromisos intergeneracionales en forma de salario social.

Hoy, para mis hijas casi seguro que ha pasado desapercibido el esfuerzo que le hemos dedicado estos días a la jornada de huelga general, pero os aseguro que no van a olvidar que un día 14 de noviembre su abuela las acompañó en aquella manifestación.

Gracias, por el esfuerzo.

JOSE MARÍA MARTÍNEZ
Secretaría General
COMFIA CCOO